Impuesto de Sociedades (modelo 200) de tu empresa
El Impuesto sobre Sociedades, que casi todo el mundo llama Impuesto de Sociedades, no se rellena: se prepara. Entre el resultado contable y la base imponible hay una lista de ajustes, deducciones y bases negativas pendientes que deciden lo que acabas pagando. En JM Asesoría cerramos la contabilidad, aplicamos lo que te corresponde y presentamos el modelo 200 de tu sociedad.
Y si vas con retraso, también: más abajo te explicamos qué cuesta presentarlo fuera de plazo y por qué casi siempre sale a cuenta adelantarse.
De la contabilidad a la declaración presentada
Nos ocupamos del ciclo completo del cierre de tu sociedad, no solo del último formulario.
Qué incluye el servicio
- Cierre contable del ejercicio y revisión de cuadres.
- Ajustes fiscales entre resultado contable y base imponible.
- Compensación de bases imponibles negativas de años anteriores.
- Deducciones y tipos reducidos aplicables a tu caso.
- Presentación del modelo 200 y de los pagos fraccionados (modelo 202).
- Formulación y depósito de cuentas anuales en el Registro Mercantil.
Campaña en curso: el Impuesto sobre Sociedades del ejercicio 2025 se presenta hasta el lunes 27 de julio de 2026, porque el día 25 cae en sábado. La domiciliación bancaria del pago cerró el 22 de julio, así que a partir de esa fecha el ingreso se hace por otra vía.
Si no lo has presentado en plazo
Es una situación mucho más frecuente de lo que parece, y tiene solución. La clave está en quién da el primer paso. Si regularizas por tu cuenta, la ley prevé un recargo: un 1 % más otro 1 % adicional por cada mes completo de retraso, sin sanción, y ese recargo se reduce un 25 % si se ingresa en los términos previstos. Superados los 12 meses, el recargo pasa al 15 % más intereses de demora. Cuando no hay cuota a ingresar, la sanción por presentar fuera de plazo es de 200 €, que quedan en 100 € si la presentación es espontánea.
Si en cambio llega antes el requerimiento de Hacienda, se acabaron los recargos reducidos y entramos en terreno de expediente sancionador. Si había cuota a ingresar, la multa se calcula sobre lo que dejaste de ingresar y arranca en el 50 %, que no se parece en nada al recargo. Y si no había nada que ingresar, la multa se dobla respecto de la que te habría correspondido presentando por tu cuenta. Ese es el motivo real de la prisa, y no una cuestión de calendario: el coste de la solución sube cada mes que pasa, y sube de golpe el día que te notifican.
Si ya has recibido una notificación, te explicamos aquí cómo la contestamos.
Preguntas frecuentes
¿Cuándo se presenta el Impuesto de Sociedades?
El plazo general es de 25 días naturales siguientes a los seis meses posteriores al cierre del ejercicio. Para la inmensa mayoría de sociedades, que cierran el 31 de diciembre, eso significa presentarlo durante el mes de julio del año siguiente, con el día 25 como referencia. Ahora bien, cuando el 25 cae en sábado, domingo o festivo la fecha límite se corre al siguiente día hábil, así que la fecha real cambia de un año a otro. Y si quieres domiciliar el pago, la orden que aprueba el modelo cierra la domiciliación unos días antes de esa fecha final. Merece la pena confirmar ambas fechas cada campaña en lugar de darlas por sabidas.
Mi sociedad no ha tenido actividad, ¿tengo que presentarlo igual?
Sí. Mientras la sociedad esté viva está obligada a presentar el Impuesto sobre Sociedades aunque no haya facturado ni un euro, aunque el resultado sea cero y aunque salga a devolver. Y eso incluye los años de liquidación: estar disuelta no exime de nada. De hecho, la extinción cierra un último período impositivo que todavía hay que declarar, ya con la sociedad borrada del Registro. Es una de las confusiones más caras que vemos: la sociedad inactiva sigue teniendo obligaciones formales, y no presentar tiene sanción propia aunque no haya nada que ingresar.
No lo he presentado en plazo, ¿qué me va a costar?
Depende de dos cosas: si sale a ingresar o no, y sobre todo de si te adelantas tú o te llega antes un requerimiento. Si presentas voluntariamente fuera de plazo y sale cuota a ingresar, se aplica un recargo del 1 % más un 1 % adicional por cada mes completo de retraso, sin sanción; pasados 12 meses el recargo es del 15 % más intereses de demora. Ese recargo se reduce además un 25 % si se ingresa en los términos previstos. Si no sale nada a ingresar, la infracción por presentar fuera de plazo se sanciona con 200 €, que se quedan en 100 € cuando la presentación es espontánea. El escenario caro es el otro: si Hacienda te requiere antes de que muevas ficha, se acabó el recargo y entramos en expediente sancionador. Cuando había cuota a ingresar la diferencia es enorme, porque la multa se calcula sobre lo que dejaste de ingresar y arranca en el 50 %. Cuando no había nada que ingresar el salto es menor, de 100 a 200 euros, pero pierdes igualmente la rebaja y el expediente queda abierto.
¿El Impuesto de Sociedades y el depósito de cuentas son lo mismo?
No, son dos obligaciones distintas que se confunden a menudo porque van seguidas en el calendario. El Impuesto sobre Sociedades es una autoliquidación que se presenta ante la Agencia Tributaria. El depósito de cuentas anuales se presenta en el Registro Mercantil, dentro del mes siguiente a la aprobación de las cuentas por la junta. Si pasa un año desde el cierre del ejercicio sin depositarlas, el Registro cierra la hoja de la sociedad y a partir de ahí no se puede inscribir casi nada, además de la multa que puede imponer el ICAC. Hay una salida cuando el problema es que la junta no ha llegado a aprobarlas, pero exige acreditarlo en el Registro en la forma y el plazo que marca el reglamento. Nosotros llevamos las dos cosas.
Llevo la contabilidad yo o la lleva otra asesoría, ¿podéis presentarlo igual?
Sí. Podemos revisar tu contabilidad, hacer los ajustes que exige la normativa del impuesto y presentar el modelo 200, sea quien sea quien haya llevado el día a día. Si detectamos que la contabilidad necesita corrección previa te lo decimos antes de empezar, con el coste cerrado, para que decidas con toda la información.
Cuéntanos en qué punto estás, con retraso o sin él, y te decimos sin compromiso qué hay que hacer y qué coste tiene.
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